El shock por una pérdida importante o traumática para nosotros puede traer consigo el replanteamiento nuestra propia vida: se pueden tambalear nuestros principios, nuestras creencias religiosas, nuestra propia trayectoria personal y ¿por qué no? también podemos cuestionarnos nuestros sentimientos hacia las personas que tenemos más cerca.
Sería conveniente que le dejes su espacio, que pueda llorar su pérdida y respetar el tiempo que te ha pedido. De todas formas, es importante que sepa que te apartas simplemente porque te lo ha pedido, pero que estás dispuesta a acompañarle en su duelo y que si te necesita, puede contar contigo, ya sea como pareja o como amiga.