El duelo ante una muerte por suicidio

Cada suicidio supone la devastación emocional, social y económica de numerosos familiares y amigos

Prácticamente un millón de personas se suicidan en el mundo cada año. El suicidio es una de las diez principales causas de muerte en todos los grupos de edad y está entre las tres principales causas de muerte entre los adolescentes y adultos jóvenes.

La muerte por suicidio ya es la primera causa de muerte no natural en Cataluña y España. La propia Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce el suicidio como un problema de salud, así como sus consecuencias: «Cada suicidio supone la devastación emocional, social y económica de numerosos familiares y amigos» 

El superviviente nosotros la entendemos como “la persona que ha perdido un ser querido por suicidio, y su vida cambia por la pérdida”. Hay que tener presente que cada muerte por suicidio afecta a un mínimo de seis personas en su entorno más inmediato, según la propia OMS, esto supone que anualmente cerca de tres mil personas en Cataluña y más de dieciocho mil en España sufren las consecuencias trágicas de vivir un suicidio de su ser querido.

El duelo de los supervivientes se verá en muchos casos además afectado por el tabú cultural, social y religioso haciendo que el proceso sea mucho todavía mucho más dificultoso.

En este sentido han observado un aumento significativo de trastornos psiquiátricos concomitantes y de tendencias suicidas en los supervivientes frente a otras personas en duelo por otros tipos de muerte. Así mismo, también hay una mayor incidencia de sentimientos de rechazo, culpa, vergüenza, estigma y la necesidad de ocultar la causa de muerte entre las personas afectadas por la muerte por suicidio.  

Esta diferencia puede explicar el porqué muchos de los supervivientes a suicidio atendidos en grupos de duelo junto con personas en duelo por otras causas de muerte, se sientan y necesiten verter sentimientos diferentes a los otros miembros del grupo y de ahí que hay una tendencia a abandonar los grupos de duelo y la necesidad de encontrarse con personas que hayan vivido una experiencia similar y eso es lo que ofrecemos desde nuestra asociación.

La Asociación «Después del Suicidio-Asociación de Supervivientes» (DSAS), es una entidad, sin ánimo de lucro, constituida en el año 2012, dedicada a apoyar en el duelo a una muerte por suicidio. Queremos a también generar un espacio de confianza y diálogo que contribuya a un cambio social en la manera de hablar del suicidio y sus terribles consecuencias.

Hasta entonces no había ninguna entidad que agrupara a familiares y amigos que hubieran vivido y compartido estas vivencias, habiéndose generado un vacío para el apoyo en nuestro proceso de duelo y de interlocución entre organismos públicos y medios de comunicación para tratar la nuestra realidad silenciada. La DSAS se convierte así en la primera entidad oficial en todo el Estado con sus objetivos.

La DSAS tiene áreas de actuación asistencial demostrables en el apoyo para los supervivientes ofreciendo asesoramiento e información sobre el duelo por suicidio, apoyo individualizado mediante encuentros de acogidas y los grupo de apoyo y de acompañamiento. 

En estos más de cinco años de trabajo hemos podido apoyar a más de mil doscientas setenta supervivientes y se ha actuado personalmente en más de seiscientos diez supervivientes.

Hay que seguir trabajando para romper las falsas creencias y mito que hay en torno al suicidio, son la base de poder hacer un abordaje rompiendo un tabú y mejorando los sistemas de prevención. Nosotros los sobrevivientes hemos dado el primer paso y hemos querido romper la oscuridad de nuestra realidad hasta ahora silenciada, haciendo desde nuestra entidad un trabajo que a la hora de apoyo es también de prevención procurando un proceso saludable, libre de estigma.

Cecília Borràs

Presidenta Después del Suicidio-Asociación de Supervivientes